Los gatos desarrollan estrechos lazos con su entorno, por lo que una mudanza con gato puede resultar potencialmente estresante. Planearla con tiempo asegurará una transición más suave.
Mudanza con gato: qué tener en cuenta antes de empezar
- Pon un difusor de feromonas faciales sintéticas felinas en un enchufe localizado en la parte baja de la pared en la nueva habitación donde su gato esté confinado temporalmente, si es posible una semana antes de la mudanza.
Una vez la habitación esté lista, el gato debe ser introducido junto a su cama, comedero, bebedero y su bandeja de arena, y debes cerrar la puerta. - Ofrécele a tu gato comida.
- Una vez la mudanza se ha terminado del todo, puedes permitirle investigar el resto de la casa habitación por habitación.
- Es importante mostrar la mayor calma posible ante tu gato para demostrarle que es un entorno seguro.
- Recuerda mantener todas las ventanas y puertas cerradas hacia el exterior.
- Asegúrate de vigilar los accesos de tu gato a la cocina, particularmente si es nervioso, porque buscará refugio en huecos estrechos detrás de los electrodomésticos.
Mudanza con gato: cómo transportarlo con seguridad
- Alimenta a tu gato como lo haces habitualmente, pero asegúrate de que la hora de la comida sea al menos 3 horas antes del viaje.
- Lleva a tu gato después de que ya esté todo preparado en la nueva casa.
- Transporta a tu gato en un trasportín para mayor seguridad.
- Vaporiza el interior del trasportín con un difusor de feromonas faciales sintéticas felinas media hora antes de poner al gato en su interior.
- Pon el trasportín en un asiento y asegúralo con el cinturón de seguridad, en el suelo detrás de los asientos anteriores, o fíjalo de forma segura entre los asientos traseros para que no se mueva.
Si es un día caluroso, asegúrate de que el coche está correctamente ventilado. Nunca dejes a tu gato en el interior del coche si haces una parada larga.
Sigue esta guía para ayudar a tu gato a acostumbrarse a su nueva vida, pero acepta que el proceso debe ser lento y gradual.
Cómo ayudar a tu gato en la introducción a la nueva casa
- Mantén las mismas rutinas que realizabas anteriormente en tu casa para reflejar continuidad y familiaridad.
- Dale de forma frecuente pequeñas cantidades de comida.
- Ayuda a tu gato a sentirse seguro en su nueva casa esparciendo su olor corporal por toda la casa. Coge una prenda de algodón (o utiliza unos guantes ligeros de algodón) y acaricia a tu gato alrededor de los bigotes y la cabeza para captar el olor desprendido de las glándulas localizadas alrededor de la cara. Impregna con ayuda de la prenda o los guantes las esquinas de las puertas, muros y mobiliario a la altura de tu gato para ayudarle a reconocerlo como un territorio familiar lo antes posible. Repite este proceso diariamente hasta que tu gato se restriegue contra los objetos.
- Continúa utilizando los difusores de feromonas faciales sintéticas felinas y ve rotándolo habitación por habitación a lo largo de toda la casa.
Dejar que tu gato salga al exterior
- Mantén a tu gato dentro de casa al menos un par de semanas para que se acostumbre a la nueva casa.
- Asegúrate de que tu gato lleva algo identificativo (un collar con abertura fácil para evitar engancharse) con su nombre, dirección y número de teléfono de contacto. El microchip es otra forma de identificación que facilita que tu gato pueda ser devuelto a casa en caso de perderse, ya que queda registrado con tus datos de contacto de forma permanente.
- Asegúrate de que las vacunaciones están al día.
- En un principio, introduce a tu gato gradualmente hacia el jardín abriéndole la puerta y acompañándolo. Si está habituado a llevar un arnés, puede ser aconsejable pasear con él alrededor del jardín con una correa.
- No lo lleves a la calle, permítele que sea él quien decida explorar.
- Siempre mantén la puerta abierta al principio de forma que pueda entrar en la casa si se asusta por algo.
- Es oportuno poner una gatera para facilitarle el acceso al exterior cuando estés fuera de casa, una vez tu gato esté instalado y tranquilo. Asegúrate de que hay un dispositivo electrónico o magnético para controlar la entrada exclusiva de tu gato y evitar el riesgo de que otros gatos del exterior entren.
- Los gatos que viven en el exterior de forma habitual y tienen una amplia experiencia en cambios normalmente se adaptan fácilmente. Los gatos tímidos se toman su tiempo para adaptarse al ambiente y deben ser acompañados hasta que se sientan con confianza.
Cambios en su estilo de vida tras la mudanza
Los gatos que no salen al exterior necesitan que hagas un esfuerzo extra para que no ganen peso, ni se aburran. Algunas sugerencias para enriquecer el ambiente de tu gato incluyen:
- Esconder comida seca alrededor de la casa para promover la «caza».
- Proveerlo de múltiples lugares elevados para descansar y rascadores.
- Sesiones regulares de juego predatorio, por lo menos una vez al día.
Sigue esta guía para ayudar a tu gato a acostumbrarse a su nueva vida, pero acepta que el proceso debe ser lento y gradual. Si durante la mudanza notas que tu gato presenta signos de estrés que no remiten, o simplemente quieres contar con el respaldo de especialistas, en MimoMiGato, clínica veterinaria exclusiva para gatos, nuestro equipo de expertos felinos está listo para acompañarte en cada paso de este proceso.